Archivo mensual: diciembre 2010

Pobre clase media

Hace quince días vi un estupendo reportaje en Cuatro. ‘Pobre clase media’, nueva entrega del programa REC, buceó en casi todos los sitios para trazar un perfil certero del nuevo pobre, ese que hasta hace poco tenía trabajo, piso (más bien hipoteca) y una vida por delante y al que ahora sólo le quedan deudas y vergüenza. Me gustó porque desmonta tópicos y acerca en la desgracia a los de siempre con los nuevos. No es que me alegre. Pero es casi una lección de humildad saber que a cualquiera nos puede pasar, que nadie se libra.  Contribuye a mirar y entender de otra manera realidades que antes nos parecían lejanas, casi imposibles en nuestro entorno. Quizás por eso, una de las palabras que más oí durante el reportaje fue vergüenza. Por tener que ir al banco de alimentos a llenar el carro o a comer a un comedor de Cáritas, por pedir un trabajo de lo que sea, por mirar en las tiendas de segunda mano, etc.

Y, sobre todo, me asusté con la afirmación de Sebastián Brenes, secretario general de Cáritas: “Seguro que dentro de dos años no te digo que hemos atendido a 1.600.000 personas porque estamos ya muy cerca de nuestra propia capacidad de estiramiento”.  Es decir, que el grifo de la solidaridad empieza también a secarse.  En fin, no os perdáis el reportaje porque merece la pena y esperemos que 2011 sea mejor.

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Fronteras invisibles

Cuando comencé este blog me propuse traer hasta aquí información de tipo social que no suele tener espacio en los grandes medios de comunicación. Sin embargo, a veces, una descubre cosas que merece la pena destacar. Mi amigo Álvaro San Miguel trabaja en uno de esos grandes medios y, a través de una entrevista suya, ha llegado a mis manos ‘Fronteras Invisibles‘, un proyecto personalísimo de Olmo Calvo y Eduardo León. Los dos se han dedicado a inmortalizar con sus cámaras a los inmigrantes cuando son detenidos, interrogados o simplemente parados por la Policía a diario. Y supongo que de esa arbitrariedad, impunidad y superioridad nace el título de esta exposición.

Imagen de la exposición 'Fronteras invisibles'

Imagen de la exposición 'Fronteras invisibles'

A Olmo Calvo no le gusta mucho la Policía. Dice que discrimina, pide documentación a personas extranjeras con aspecto humilde y que aquí en España nos rasgamos las vestiduras con la famosa Ley Arizona mientras en nuestras calles se lleva a cabo un sistema muy parecido. “Por tu pinta”, parece pensar la Policia, “diría que eres inmigrante y, encima, no tienes papeles”.

Lo que me gusta de las imágenes de ‘Fronteras Invisibles’ es que parecen la mirada de soslayo de cualquiera de nosotros. Esa mirada que acabas bajando quizás avergonzado o quizás pensando que en cuanto esté fuera de tu ángulo de visión ya no será problema tuyo.


Biutiful

Escenas de 'Biutiful' de Alejandro González Iñárritu

Escenas de 'Biutiful' de Alejandro González Iñárritu

Hace unos días fui a ver ‘Biutiful’ y lo que me encontré es una película tan descarnada que duele. Es insoportablemente real, a veces sórdida,  con un ligero trasfondo tierno y (menos mal) y un pequeño atisbo de esperanza que me hizo respirar y decirme a mi misma: “¿Ves? El mundo está hecho una mierda y cada uno vamos a lo nuestro, pero siempre hay un gesto pequeño y personal que puede cambiar algo”. El mundo de ‘Biutiful’ no deja muchas concesiones. Nadie es bueno ni malo del todo. Hay mucho hijoputa, es verdad, pero sobre todo hay mucha gente intentando sobrevivir. Un mundo de lobos y de inocentes que no tendrán muchas más opciones que convertirse en lobos. No os la perdais, si podeis. Id al cine a verla porque me temo que el ciclón Navidad está a punto de llegar y no habrá sitio para historias como esta.

He cogido prestado el montaje de imágenes de La cinematk de Joe Marlango (por cierto, un blog muy bien hecho, os lo recomiendo).


Una página para aportar

Imagen de Miaportacion.org

Imagen de Miaportacion.org

Uno de los fundadores de Atrapalo.com, Manuel Roca, ha creado una página web donde diversas ONGs cuelgan pequeñas necesidades a cubrir. Es una buena noticia que una página tan archiconocida y que consulta tanta gente tenga este pequeño espacio para la solidaridad. miaportacion.org responde a esa pregunta que a veces nos hacemos: ¿qué puedo hacer yo?

Os la dejo aquí para que le echeis un vistazo y, si os animais, hagais vuestras aportaciones.


Las compras justas

Café de comercio justo

Café de comercio justo

Circunstancias profesionales me han hecho informarme sobre  comercio justo, algo sobre lo que, como muchos, reducía al café, chocolate, galletas y palmitos. Soy una persona normal, no más solidaria que el resto, ni más concienciada, ni más comprometida, pero hoy no he podido dejar de preguntarme dónde se ha hecho la ropa que llevo, cuántos críos habrán confeccionado mis playeras deportivas, esas que consigo a precio de ganga porque la crisis aprieta y hay que ahorrar. Me he preguntado a qué precios pagan otros mi 3×2 en el supermercado y cuántas horas de trabajo rídiculamente pagado hay concentrado en la onza de chocolate que me he tomado a media tarde. Y sinceramente, me he sentido mal.

Posiblemente nada de esto cambie radicalmente mis hábitos de compra y muchos que me lean estarán pensando que me meta mis quejas de opulenta con remordimientos de conciencia por el culo y seguramente llevarán toda la razón. Pero no he podido evitar sentirme mal. Así que por lo menos a partir de ahora, pensaré si realmente me hace falta otro pantalón o puedo tirar con los que tengo, me preguntaré si es tan importante estrenar, reflexionaré porque a veces deseo un coche nuevo carísimo pero me parece carísima una lechuga proveniente de la agricultura ecológica. Me cuestionaré si el medio ambiente soportará MI modelo actual de consumo. Leeré las etiquetas de los productos de las tiendas de comercio justo primero y el precio después. Y sobre todo desterraré la idea de que cuando compro un producto de comercio justo ayudo a alguien porque en realidad me estoy ayudando a misma.


El cobrador del Sur

El cobrador del Sur Ya hemos hablado alguna vez en este blog de las desastrosas consecuencias que está teniendo la crisis financiera mundial en los países en desarrollo. La ONGD española  InspirAction afirma que la ayuda mundial en 2010 es de 15.000 millones de euros menos que lo prometido en 2005 por las naciones más ricas del mundo en el G8. Aunque lo verdaderamente curioso es que InspirAction calcula que los países en desarrollo pierden cada año cerca de 130.000 millones de euros en impuestos que dejan de cobrar a las empresas que operan en su territorio, una cifra que supera por mucho el montante que los países ricos destinan a la ayuda al desarrollo (aproximadamente 83.000 millones de euros en 2007). Para el 2015, cuando se supone que se habrán alcanzado los Objetivos de Desarrollo del Milenio, la cantidad de dinero escamoteada mediante la evasión fiscal ascenderá a casi dos billones de euros.

Con estas escandalosas cifras, InspirAction ha sacado a la calle al cobrador del Sur, un personaje justiciero que cuenta a la gente qué es eso de la evasión de impuestos a los países empobrecidos y que trata de visibilizar una realidad que, aunque ampliamente analizada, parece lejos de solucionarse.


Podríamos ser otros

Campaña de Intermón Oxfam

Campaña de Intermón Oxfam

Tiene algo de filosófico o pregunta fundamental sobre la existencia la última campaña de Intermón Oxfam. Algo así como quién sería yo sino fuese yo mismo. ¿Nunca os habeis preguntado por qué nacemos donde nacemos? Qué tontería. Imagino que millones de veces. Aunque también es cierto que existen personas que en su vida se lo preguntarán. Están convecidos de que tienen no sé qué derecho a la vida que les ha tocado. ¡Qué ilusos!… y qué egoistas.

Si la solidaridad tiene algún origen, para mí, está en esa capacidad de ponerse en el lugar del otro. Yo podría tener un accidente y quedarme con algún tipo de discapacidad que me discrimine, yo podría contraer el VIH y sufrir el rechazo, yo podría tener que emigrar a un país que no es el mío y soportar la xenofobia en mis carnes, yo podría perderlo todo y quedarme viviendo en la calle viendo cómo las personas piensan que soy una vaga. En fin, nuestra vida podría dar un vuelco en un segundo y ponernos en el lado de los que peor lo pasan.

Nuestro mundo podría ser otro.  Nuestra vida podría haber sido otra. Habrá que echar entonces mano de la empatía que nos propone Intermón Oxfam. Todos los días.


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