Archivo de la etiqueta: solidaridad

Buenos días #SarayLi

Buenos días Saray Li:

La verdad es que me gustaría conocerte. Te imagino pequeña, menuda, delgada, con una mirada de ojos rasgados entre pícara y traviesa aunque no estés pasando por tu mejor momento. En vez de conocerte en persona y decirte cualquiera de esas bobadas que suelo decir a los niños y les hace ponerme cara de “eh! que soy un niño pero no tonto”, estoy apoyándote desde la distancia. Tú no me ves, pero estoy ahí. Y no estoy sola. Ya hay casi 1.000 personas que te están dando aliento a tí y a tus padres para que no te rindas y pases pronto este mal trago.  

Seguramente a las 1.000 personas que ya hay en tu grupo en Facebook (ya te explicaremos que es eso) y a las otras 1.000 que vendrán les gusta imaginarte como a mí. Lejos del dolor. Posiblemente mientras ponemos #sarayli en Twitter (ya lo manejarás cuando seas mayor) te vemos en el cole, en el parque, en cualquier playita de Lanzarote disfrutando del sol y la arena con tu cubo y tu pala. Todo llegará.  

En tu nuevo blog (un diario donde tus padres y amigos nos cuentan cómo estás) te llaman la princesa del viento. Leo que vas a empezar a viajar. Necesita aires nuevos. Aires puros y limpios. Y nos necesita a nosotr@s para conseguirlo. ¿Sabes cómo?

Conociendo tu historia y difundiéndola. Colaborando. Convenciendo a otros amig@s que te puedan ayudar. Usando nuestra influencia en las redes sociales. Mandándote mensajes de fuerza a a tí y a tus padres. Y si podemos, haciendo una donación. No hace falta que sea grande. Todo cuenta. Tod@s contamos. 

Ah! Esa de la foto soy yo. En tu preciosa tierra. Así, aunque yo no te conozca, tú me puedes conocer a mí.

Anuncios

Currículum solidario

La próxima generación, o lo que es lo mismo nuestros hijos, vivirán peor que nosotros. Al menos eso es lo que nos vienen diciendo desde hace un tiempo. La crisis económica será tan larga y de consecuencias tan graves que los que hoy se preparan para salir al mercado laboral no disfrutarán de nuestro ya de por sí maltrecho bienestar social. Ante eso, ¿protestan? ¿inventan un nuevo modelo? ¿se rebelan? ¿les queda espacio para pensar en los que se han quedado sin nada y seguirán con menos de nada?

Muchas voces dicen que no. Los del vaso medio vacío opinan que los jóvenes viven ajenos a la injusticia social que campa a sus anchas. Pero ahí están los del vaso medio lleno para contraatacar. Los jóvenes se indignan en la misma medida que lo hacen los mayores y, sobre todo, canalizan esa rabia en el nuevo rey de reyes: las redes sociales. En torno al tema ha habido esta semana una discusión muy curiosa a través del blog de Gonzalo Fanjul –‘3.500 millones. Ideas irreverentes para acabar con la pobreza’– que, desde aquí, os recomiendo. Bajo los sugerentes títulos ‘¿Por qué los jóvenes españoles no se indignan? y ‘Jóvenes inquietos e indignados’, el profesor de la Universidad de Comillas Carlos Prieto y la directora de campañas de Intermón Oxfam, Irene Milleiro, muestran cara y cruz. Y los jóvenes han reaccionado. Vaya si lo han hecho. Daos una vuelta por los comentarios.

Más allá de la sana discusión, lo cierto es que tengo que dar la razón a Carlos Prieto cuando dice que la solidaridad no forma parte de nuestro curriculum vitae. Y debería. ¿Aprendemos -o mejor dicho, nos enseñan- desde pequeños el significado de la solidaridad? ¿nos forman más como profesionales de éxito que como personas de éxito?  ¿las universidades deberían parir ciudadanos críticos y comprometidos (además de eso tan cursi de “de aquí saldrán los líderes del mañana”)?

Universidades como la de Comillas o País Vasco -incluida la privada de Deusto-están empezando a apostar porque los universitarios tengan más contacto con entidades sociales y participen más en la mejora de su comunidad (más cercana o lejana pero no virtual). Yo que queréis que os diga pero me parece una iniciativa de lo más acertada. Con suerte, quizás hasta las generaciones futuras empiecen a entender la economía de otra manera…


Pobre clase media

Hace quince días vi un estupendo reportaje en Cuatro. ‘Pobre clase media’, nueva entrega del programa REC, buceó en casi todos los sitios para trazar un perfil certero del nuevo pobre, ese que hasta hace poco tenía trabajo, piso (más bien hipoteca) y una vida por delante y al que ahora sólo le quedan deudas y vergüenza. Me gustó porque desmonta tópicos y acerca en la desgracia a los de siempre con los nuevos. No es que me alegre. Pero es casi una lección de humildad saber que a cualquiera nos puede pasar, que nadie se libra.  Contribuye a mirar y entender de otra manera realidades que antes nos parecían lejanas, casi imposibles en nuestro entorno. Quizás por eso, una de las palabras que más oí durante el reportaje fue vergüenza. Por tener que ir al banco de alimentos a llenar el carro o a comer a un comedor de Cáritas, por pedir un trabajo de lo que sea, por mirar en las tiendas de segunda mano, etc.

Y, sobre todo, me asusté con la afirmación de Sebastián Brenes, secretario general de Cáritas: “Seguro que dentro de dos años no te digo que hemos atendido a 1.600.000 personas porque estamos ya muy cerca de nuestra propia capacidad de estiramiento”.  Es decir, que el grifo de la solidaridad empieza también a secarse.  En fin, no os perdáis el reportaje porque merece la pena y esperemos que 2011 sea mejor.


Una página para aportar

Imagen de Miaportacion.org

Imagen de Miaportacion.org

Uno de los fundadores de Atrapalo.com, Manuel Roca, ha creado una página web donde diversas ONGs cuelgan pequeñas necesidades a cubrir. Es una buena noticia que una página tan archiconocida y que consulta tanta gente tenga este pequeño espacio para la solidaridad. miaportacion.org responde a esa pregunta que a veces nos hacemos: ¿qué puedo hacer yo?

Os la dejo aquí para que le echeis un vistazo y, si os animais, hagais vuestras aportaciones.


Podríamos ser otros

Campaña de Intermón Oxfam

Campaña de Intermón Oxfam

Tiene algo de filosófico o pregunta fundamental sobre la existencia la última campaña de Intermón Oxfam. Algo así como quién sería yo sino fuese yo mismo. ¿Nunca os habeis preguntado por qué nacemos donde nacemos? Qué tontería. Imagino que millones de veces. Aunque también es cierto que existen personas que en su vida se lo preguntarán. Están convecidos de que tienen no sé qué derecho a la vida que les ha tocado. ¡Qué ilusos!… y qué egoistas.

Si la solidaridad tiene algún origen, para mí, está en esa capacidad de ponerse en el lugar del otro. Yo podría tener un accidente y quedarme con algún tipo de discapacidad que me discrimine, yo podría contraer el VIH y sufrir el rechazo, yo podría tener que emigrar a un país que no es el mío y soportar la xenofobia en mis carnes, yo podría perderlo todo y quedarme viviendo en la calle viendo cómo las personas piensan que soy una vaga. En fin, nuestra vida podría dar un vuelco en un segundo y ponernos en el lado de los que peor lo pasan.

Nuestro mundo podría ser otro.  Nuestra vida podría haber sido otra. Habrá que echar entonces mano de la empatía que nos propone Intermón Oxfam. Todos los días.


A %d blogueros les gusta esto: